Qué nos dice las elecciones del 2026?
Por Alva Vidal
[1] Introducción
Un déjà vu es esa sensación de haber vivido algo antes. Y en el Perú electoral de 2026, esa sensación vuelve con fuerza: fragmentación, desconfianza, liderazgos reciclados y una derecha que sigue orbitando alrededor de Keiko Fujimori, la figura más persistente del escenario político. El problema no es solo Keiko. El problema es un sistema político que ha convertido la crisis en rutina y la representación en un mercado de lealtades, miedo y desencanto.
Pero el fujimorismo, solo le importó hacer clientelismo y populismo barato, aprovecharse que la gente dejó de exigir al Estado, esto gracias a las ideas y libros de automotivación, donde uno cree falsamente que la vida depende de uno mismo, que uno es arquitecto de su destino y tonterías así, donde los pitucos creen que “el pobre es pobre porque quiere”, cuando en muchas ocasiones podríamos decir que uno es pobre porque sus padres no era ricos.
Pero, para esos temas sociales de alta complejidad de las decisiones personales donde tenemos más control (no el total, aunque muchos creean lo contrario), lo social (donde tenemos muy poca influencia, no decidimos dónde nacemos, quiénes son nuestros padres, ni tampoco por más buena gente que seamos agradaremos a todos) y donde menos poder tenemos en el azar y la entropía.
[2] Contenido Principal
Como decía Porky, Rafel Lopez Aliaga, hasta un panetón le ganaría a Keiko. Y a diferencias de tantas cosas, esta vez no estaba equivocada.